Seguro de cuidado a largo plazo
Pagaron esa póliza durante años. Este es el momento de usarla.
Una póliza de cuidado a largo plazo paga el cuidado en casa cuando la persona necesita ayuda con las actividades del día, según lo que diga su póliza. Yo leo la póliza con la familia, armamos el expediente del reclamo y empezamos el cuidado mientras la aseguradora responde, para que nadie se quede solo esperando una carta.
El error más común no es que la aseguradora diga no. Es que la familia espera meses antes de abrir la póliza, porque el papeleo da miedo, y en esos meses pagan de su bolsillo lo que la póliza habría cubierto.
Casi todas las pólizas tienen un período de eliminación: unos días de cuidado que la familia paga antes de que la póliza empiece a pagar. Ese reloj muchas veces solo corre cuando el cuidado ya empezó y está documentado, así que retrasar el inicio retrasa también el beneficio.
Cómo va esto
1. Traiga la póliza como esté
Aunque sea de 1998 y esté en una carpeta con letra pequeña. Buscamos tres cosas: qué activa el beneficio, el monto diario y el período de eliminación.
2. Abrimos el reclamo
La aseguradora suele pedir una evaluación, una declaración del médico y las facturas del cuidado. Le digo exactamente qué versión de cada documento aceptan.
3. El cuidado empieza ya
Facturamos de una forma que la aseguradora acepta, con notas del turno y horas documentadas. Eso es lo que hace que el reclamo avance.
4. Nosotros seguimos el reclamo
Mandamos la documentación mensual que piden. Usted no tiene que llamar a la aseguradora cada semana.
Preguntas que nos hacen cada semana
Casi siempre necesitar ayuda con dos o más actividades diarias, como bañarse, vestirse, comer, ir al baño o moverse, o un diagnóstico de deterioro cognitivo. La definición exacta está en su póliza y la leemos juntas.
Traiga la póliza a la llamada
La leo con usted en español y le digo con honestidad si conviene abrir el reclamo ahora o esperar.